HIDROLÂNDIA, Brasile - Del 17 al 19 de enero del año en curso se ha desarrollado el curso para formadores capuchinos. La llamada Schola fratrum ha reunido alrededor de 50 hermanos de la diversas circunscripciones de Brasil. Estando presentes representantes de todas las Provincias de Brasil, se han tenido momentos de estudio, de oración, de reflexión y de compartir. Ha sido una ocasión única para delinear el horizonte de la formación Inicial en la Orden de los hermanos Menores Capuchinos de esta Conferencia. El objetivo de esta Schola Fratrum ha sido “constituir un saber teórico-práctico sobre el proceso formativo, cuya acción inicie e introduzca al formando en los valores de la identidad franciscano capuchina”. Al final de la reunión los hermanos participantes e interesados en la formación han formulado las siguientes propuestas:

1. Repasar en forma propositiva los contenidos de la primera etapa de la Schola Fratrum con todos los formadores y las fraternidades formativas.

2. En los capítulos de las fraternidades formativas retomar la Carta del Ministro general fr. Mauro Jöhri “Reavivemos la llama de nuestro carisma”, que se refiere a la formación.

3. Crear condiciones favorables para vivir los valores fundamentales de nuestra forma de vida, insertados en la realidad pluricultural, haciendo de la formación inicial una auténtica iniciación: fraternidad, minoridad, contemplación, renovación del carisma y cercanía a los pobres, ofreciendo a los formandos experiencias límite o minoríticas, como visitas a los hospitales, seropositivos, encarcelados, migrantes, niños de la calle, etc., así como también experiencias de desierto (eremitorio).

4. Utilizar una pedagogía humana, cristiana, franciscana e integral en el proceso de iniciación a nuestra vida.

5. Revisar los itinerarios de formación inicial en analogía con la formación cristiana en cada circunscripción

6. Revalorar en el proceso formativo los signos, oraciones, cantos, prácticas y fiestas de los santos de la familia franciscana que interpretan nuestro carisma, en armonía con el tiempo litúrgico.

7. Iniciar las etapas formativas en fechas significativas con ritos gestos y símbolos, especialmente aquellos franciscanos.

8. Elaborar en la etapa del postnoviciado una formación práctica, vivida en el día a día, iluminada por las Constituciones capuchinas y por las fuentes franciscanas, buscando no reducir el postnoviciado a los estudios académicos.

9. Ofrecer a los formandos una participación efectiva en la OFS y en la JUFRA en vista de la integración y de la práctica de la mística franciscana.

10. Repensar un pasaje de la formación inicial a la formación permanente, teniendo presente la formación especializada en armonía con nuestro carisma.

11. Ofrecer a los iniciadores (formadores) una formación mistagógica en la perspectiva de una auténtica re-iniciación a la mística franciscano-capuchina.

12. Estar particularmente atentos al momento de la constitución de las fraternidades formativas, dada su importancia en la formación inicial ( Carta del Ministro general: “Reavivemos la llama de nuestro carisma”, n. 25 ).

13. Junto a la CCB, ver la posibilidad de la elaboración de un subsidio orientativo con contenidos y bibliografía fundamental para usar en cada etapa formativa, en vista de una acción mayormente unificadora.